Un hombre recuperó el pasado lunes a sus tres hijos, de entre 18 meses y seis años, después de que el juez de familia de Sevilla Francisco de Asís Serrano ordenara a la Consejería de Igualdad que "de forma inmediata y sin dilación alguna" le entregara los tres menores. El auto del juez sanciona de forma severa la actuación de la Administración en este caso, en el que el magistrado denuncia "el atropello" contra el padre, al que se ha "ninguneado".
El juez subraya que la Junta confundió la patria potestad con la custodia "Sorprendentemente, se ha actuado como si no existiese la figura paterna"
El caso comenzó el pasado junio cuando el matrimonio se divorció. La madre reconoció su incapacidad para criar a los hijos por un enfrentamiento con su propia madre y el pasado 6 de julio entregó los niños a la Policía Autonómica. Los niños ingresaron en un centro de acogida después de que se intentara sin éxito la "localización vía telefónica" del padre en su domicilio. Dos días después y tras conocer el internamiento de los tres menores, el padre reaccionó y solicitó la custodia para llevárselos a casa.
Pero para su sorpresa, la Administración se la denegó y le informó de que se iniciaba un expediente de desamparo porque él no disponía de la custodia de los menores. Ante el revés de los técnicos de la consejería, el padre se dirigió a la justicia para que atendiera su reclamación. El juez le dio la razón, aunque con un mes de retraso al encontrarse de vacaciones, y el mismo día en que dictó el auto la Junta entregó los niños al padre.
El magistrado subraya que los técnicos confundieron la custodia, otorgada a la madre en el divorcio, con la patria potestad que comparte el padre con la madre, independientemente de lo que establezca la sentencia de divorcio. "La actuación administrativa ni siquiera ha tenido en consideración a la figura del padre que ostenta la patria potestad sobre dichos hijos a la hora de suplir la carencia sobrevenida de aptitud y capacidad de dicha madre".
Pero además de ignorar el papel como padre del reclamante sobre sus hijos, después de "asumir provisionalmente la custodia de sus hijos", la Administración pidió la guarda y custodia definitiva de los menores. El auto emplea una severa contundencia en sus argumentaciones jurídicas: "Sencillamente se ha obviado la existencia de la figura paterna, siendo incomprensible que ante la falta del progenitor custodio, se obvie y ningunee la figura del progenitor no custodio (que es cotitular de la patria potestad)".
La decisión de la Administración andaluza llama la atención más aún en el contexto actual, en el que cada vez más jueces acuerdan la custodia compartida de los hijos cuando los progenitores no se ponen de acuerdo, en lugar de otorgársela casi siempre a las madres, como hasta ahora sucedía.
El magistrado señala que en este caso "se han violado por tanto principios de la ley de Protección Jurídica del Menor y el artículo 9 de la Convención sobre los Derechos del Niño", que establece que "los Estados velarán porque el niño no se vea separado de sus padres contra la voluntad de éstos".
El juez Serrano Castro llama la atención sobre la actuación de la Administración. "Sorprendentemente [...] se ha actuado como si no existiese la figura paterna pese a que en el mes de junio ambos progenitores redactaron un convenio regulador, que se aprobó judicialmente por sentencia".
El internamiento de los menores en el centro provocó incluso la limitación del régimen de visitas del padre. El magistrado concluye su auto al subrayar que procede dictar una medida "urgente, cautelar e inaudita" para devolver los hijos a su padre "ante la falta del más mínimo indicio de incapacidad" de éste. Un portavoz de la Consejería de Igualdad informó ayer de que hoy aportarán su valoración de los hechos.
Artículo publicado en nuestra Web originalmente el día 14-08-2009
viernes, 2 de octubre de 2009
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Desciende el número de rupturas matrimoniales en Jaén
Después de cuatro años consecutivos con importantes aumentos en el número de divorcios en la provincia jienense, asistimos a un cambio de tendencia. Según las estadísticas del Consejo General del Poder Judicial, en el primer trimestre decidieron romper el vínculo matrimonial 389 parejas, lo que supone un descenso del 6,71 por ciento respecto al mismo período de 2008, cuando se computaron 417. Este no es un 'fenómeno' exclusivo de Jaén, sino que se observa en toda España.
Los factores.- Aunque la casuística es amplia y variada, lo cierto es que el coste legal de acabar con una vida en común oscila entre los 1.000 y los 1.500 euros. Se trata, sin lugar a dudas, de un buen pellizco teniendo en cuenta la situación financiera de muchas familias; aunque si se opta por utilizar un despacho de internet para proceder al divorcio, el coste se reduce en los divorcios de mutuo acuerdo a un precio que oscila entre los 400 y los 600 euros. Pero muchas veces los gastos legales no son el verdadero problema. Lo que realmente pesa como una losa son los gastos sobrevenidos que vendrán después, un importante condicionante si el algún miembro de la pareja no tiene trabajo o tiene un nivel de ingresos insuficiente para subsistir en solitario. Éste es el principal escollo que hace que muchos esposados perseveren y mantengan la convivencia de forma artificiosa. No hemos de olvidar que un proceso de estas características implica no sólo una menor disponibilidad de efectivo, sino que la parte que abandona el hogar tendrá que hacer frente a una serie de cargas, como el alquiler de una nueva vivienda, la pensión de manutención de los hijos y ciertas inversiones (fundamentalmente un vehículo).
El decano del Colegio de Abogados de Jaén, Francisco Javier Carazo, manifiesta que «en efecto, la gente aguanta más y la cifra de rupturas ha disminuido de forma notable en los últimos meses, un hecho que debe imputarse a la coyuntura actual y a la necesidad de hacer una serie de desembolsos que hacen que muchos se lo estén pensando dos veces». «Curiosamente -agrega Carazo- no se ha producido una reducción por la vía de la asistencia jurídica gratuita, tal y como se desprende de la mayor carga de trabajo que tienen los compañeros del turno de oficio».
Francisco Javier Carazo manifiesta que lo que está sucediendo en estos momentos contrasta con los incrementos que se produjeron a partir de 2005, cuando entró en vigor la ley que agilizaba los procesos de divorcio. «A pesar de ello, se seguirán produciendo repuntes en épocas puntuales, como después del verano, cuando muchos matrimonios se den cuenta de que lo suyo no tiene futuro y deciden emprender cada uno su propio camino», apunta.
Artículo publicado en nuestra Web originalmente el día 03-08-2009.
Los factores.- Aunque la casuística es amplia y variada, lo cierto es que el coste legal de acabar con una vida en común oscila entre los 1.000 y los 1.500 euros. Se trata, sin lugar a dudas, de un buen pellizco teniendo en cuenta la situación financiera de muchas familias; aunque si se opta por utilizar un despacho de internet para proceder al divorcio, el coste se reduce en los divorcios de mutuo acuerdo a un precio que oscila entre los 400 y los 600 euros. Pero muchas veces los gastos legales no son el verdadero problema. Lo que realmente pesa como una losa son los gastos sobrevenidos que vendrán después, un importante condicionante si el algún miembro de la pareja no tiene trabajo o tiene un nivel de ingresos insuficiente para subsistir en solitario. Éste es el principal escollo que hace que muchos esposados perseveren y mantengan la convivencia de forma artificiosa. No hemos de olvidar que un proceso de estas características implica no sólo una menor disponibilidad de efectivo, sino que la parte que abandona el hogar tendrá que hacer frente a una serie de cargas, como el alquiler de una nueva vivienda, la pensión de manutención de los hijos y ciertas inversiones (fundamentalmente un vehículo).
El decano del Colegio de Abogados de Jaén, Francisco Javier Carazo, manifiesta que «en efecto, la gente aguanta más y la cifra de rupturas ha disminuido de forma notable en los últimos meses, un hecho que debe imputarse a la coyuntura actual y a la necesidad de hacer una serie de desembolsos que hacen que muchos se lo estén pensando dos veces». «Curiosamente -agrega Carazo- no se ha producido una reducción por la vía de la asistencia jurídica gratuita, tal y como se desprende de la mayor carga de trabajo que tienen los compañeros del turno de oficio».
Francisco Javier Carazo manifiesta que lo que está sucediendo en estos momentos contrasta con los incrementos que se produjeron a partir de 2005, cuando entró en vigor la ley que agilizaba los procesos de divorcio. «A pesar de ello, se seguirán produciendo repuntes en épocas puntuales, como después del verano, cuando muchos matrimonios se den cuenta de que lo suyo no tiene futuro y deciden emprender cada uno su propio camino», apunta.
Artículo publicado en nuestra Web originalmente el día 03-08-2009.
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martes, 29 de septiembre de 2009
'Divorcio Justo' Rioja se manifestará por la custodia compartida
De mutuo acuerdo o en los tribunales, esa es la cuestión. Tras la ruptura de una pareja toca decidir cuál de los padres se hace cargo de los hijos. Por norma, la tutela puede recaer en el padre o en la madre y, desde la reforma legal de 2005, en ambos. Lograr la custodia compartida sería lo ideal, pero sobra decir que el sentido común no siempre se impone. Es más, tales casos aún siguen siendo minoría. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) relativos a 2007, la custodia de los hijos sólo fue compartida en el 12,2% de los divorcios y las separaciones registradas en La Rioja, un índice que, pese a todo, supera en el 1,4% a la media nacional y en el 5,6% a la vecina navarra con el doble de población. La madre, todavía, tiene todas las de ganar.
El que después de una separación o divorcio los vástagos continúen conviviendo con los progenitores por igual sigue siendo «excepción» en España. Así lo ponen de manifiesto los datos del INE y así se encargan de confirmarlo desde la Asociación 'Divorcio Justo' Rioja. En la Comunidad Autónoma, y pese a que la custodia compartida comienza a despegar en los últimos años, apenas doce de cada cien parejas disueltas optaron por compartir la crianza de sus hijos tras romper el pasado 2007. Ese mismo año, hasta en el 83,5% de los divorcios y separaciones la custodia fue concedida a la madre y en un raquítico 4,22% de los casos, al padre.
«Los hijos deben tener padre y madre y eso no se les puede quitar ni con ley ni sin ella: los padres también queremos educar, formar y convivir con nuestros hijos», sentencia un portavoz desde la Asociación 'Divorcio Justo' Rioja, surgida al amparo de un colectivo de padres separados «indignados con un sistema judicial que prima la solución más económica para la madre en detrimento de la más beneficiosa para el propio menor».
'Divorcio Justo' nace al calor de un movimiento global surgido recientemente que, encabezado por padres jóvenes separados, reivindica la participación del hombre en el cuidado de los hijos «en igualdad de condiciones». El fenómeno ha obligado incluso al INE a contabilizar desde el pasado año las estadísticas relativas a la custodia compartida dentro de su tradicional estudio sobre nulidades, separaciones y divorcios.
Desde la asociación riojana se advierte de que pese a que las cifras podrían inducir a pensar que la custodia compartida ha ido ganando terreno con el paso del tiempo, ello obedece únicamente a que el aumento de las separaciones de mutuo acuerdo lleva aparejado el consiguiente entendimiento entre ambas partes a la hora de dar respuesta a la pregunta de qué hacemos con los hijos. Por el contrario, «es imposible que una separación que acabe en contencioso concluya con custodia compartida. Llegados a los tribunales, a día de hoy, no conozco a nadie que haya alcanzado un acuerdo amistoso», avisa el portavoz de 'Divorcio Justo'.
Conseguido hacerse oír en Madrid, ahora toca el turno en Barcelona. Será el próximo 30 de noviembre cuando asociaciones de padres y madres separadas de toda España vuelvan a echarse a la calle para reivindicar la custodia compartida y la igualdad entre hombres y mujeres en beneficio de los niños. Una representación de 'Divorcio Justo' Rioja, compuesta por más de una decena de padres, informaban ayer a Diario LA RIOJA de que estarán presentes en la manifestación del Día Internacional de los Derechos del Niño.
Artículo publicado en nuestra Web originalmente el día 23-10-2008.
El que después de una separación o divorcio los vástagos continúen conviviendo con los progenitores por igual sigue siendo «excepción» en España. Así lo ponen de manifiesto los datos del INE y así se encargan de confirmarlo desde la Asociación 'Divorcio Justo' Rioja. En la Comunidad Autónoma, y pese a que la custodia compartida comienza a despegar en los últimos años, apenas doce de cada cien parejas disueltas optaron por compartir la crianza de sus hijos tras romper el pasado 2007. Ese mismo año, hasta en el 83,5% de los divorcios y separaciones la custodia fue concedida a la madre y en un raquítico 4,22% de los casos, al padre.
«Los hijos deben tener padre y madre y eso no se les puede quitar ni con ley ni sin ella: los padres también queremos educar, formar y convivir con nuestros hijos», sentencia un portavoz desde la Asociación 'Divorcio Justo' Rioja, surgida al amparo de un colectivo de padres separados «indignados con un sistema judicial que prima la solución más económica para la madre en detrimento de la más beneficiosa para el propio menor».
'Divorcio Justo' nace al calor de un movimiento global surgido recientemente que, encabezado por padres jóvenes separados, reivindica la participación del hombre en el cuidado de los hijos «en igualdad de condiciones». El fenómeno ha obligado incluso al INE a contabilizar desde el pasado año las estadísticas relativas a la custodia compartida dentro de su tradicional estudio sobre nulidades, separaciones y divorcios.
Desde la asociación riojana se advierte de que pese a que las cifras podrían inducir a pensar que la custodia compartida ha ido ganando terreno con el paso del tiempo, ello obedece únicamente a que el aumento de las separaciones de mutuo acuerdo lleva aparejado el consiguiente entendimiento entre ambas partes a la hora de dar respuesta a la pregunta de qué hacemos con los hijos. Por el contrario, «es imposible que una separación que acabe en contencioso concluya con custodia compartida. Llegados a los tribunales, a día de hoy, no conozco a nadie que haya alcanzado un acuerdo amistoso», avisa el portavoz de 'Divorcio Justo'.
Conseguido hacerse oír en Madrid, ahora toca el turno en Barcelona. Será el próximo 30 de noviembre cuando asociaciones de padres y madres separadas de toda España vuelvan a echarse a la calle para reivindicar la custodia compartida y la igualdad entre hombres y mujeres en beneficio de los niños. Una representación de 'Divorcio Justo' Rioja, compuesta por más de una decena de padres, informaban ayer a Diario LA RIOJA de que estarán presentes en la manifestación del Día Internacional de los Derechos del Niño.
Artículo publicado en nuestra Web originalmente el día 23-10-2008.
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lunes, 28 de septiembre de 2009
La nueva ley de custodia compartida planea igualdad económica para el padre y la madre
Los afectados exigen que la norma incluya la liquidación judicial de gananciales
En un divorcio, la imagen habitual es ver al padre cogiendo las maletas y yéndose de casa. La legislación actual reparte la patria potestad entre los dos progenitores pero el custodio propio -en el 98% de los casos, la madre- es el que se queda con la casa, el piso, los bienes y, sobre todo, los hijos. El padre que hace las maletas se ve obligado a pagar la hipoteca de su antiguo domicilio sin poder disfrutarlo, comprarse un coche, pagar la pensión alimenticia a sus hijos, buscarse un piso para vivir, amueblarlo si puede y con lo que le sobra, si es que es así, comer él.
La futura ley de custodia compartida que ya prepara el Consell pretende acabar con esta discriminación de sexos. El varón, en este caso, suele ser el perjudicado. Por eso uno de los pilares fundamentales de la futura norma es que las dos partes del matrimonio parta en igualdad de condiciones a la hora de iniciar el proceso de divorcio. La Comunitat Valenciana, junto con Cataluña, es la autonomía pionera en poner en marcha una ley de este tipo para corregir, en parte, la excesiva rigidez del Código Civil.
Plataformas como Custodia Compartida Ya o la Asociación de Mujeres por la Igualdad y la Custodia Compartida creen vital que las cuestiones económica se separen claramente de los hijos en los procesos de divorcio. Una forma de acabar con los lamentables chantajes, que son muy habituales en las separaciones matrimoniales.
Una de las propuestas de la ley en la que se está trabajando es que el mediador que se establezca para el matrimonio negocie el mejore futuro para los dos progenitores. La idea es que por ley se pueda llegar a un acuerdo sobre el reparto de la casa -si se vende o se la queda una de las partes del matrimonio-, sobre el coche y los bienes. De esta manera, si la mujer decide quedarse con el hogar familiar, podría compensar económicamente a su marido para que este pudiera adquirir otra vivienda.
En la actualidad, el panorama es totalmente distinto. "Se están viviendo situaciones tremendas en la que los padres no pueden comprar ni una casa. Muchos duermen en el coche o comparten pisos 'patera' para poder tener un nuevo hogar. Por eso creemos que la inclusión en la ley de un mediador es básico para evitar este tipo de situaciones", señalaron ayer desde Mujeres por la Igualdad y Custodia Compartida.
De la misma opinión es David Ferrer, presidente de Custodia Compartida Ya, que apuesta por la liquidación judicial de gananciales. "Es algo que debe estar al margen del régimen de visitas pero que garantizaría que muchos padres no se tuvieran que ir a vivir a un camping". Además, Ferrer pide, como pasa en Euskadi, ayudas del Consell para que los padres separados con escasos recursos puedan acceder con mayor facilidad a viviendas de protección oficial.
Los expertos consideran que la ley debería incluir también una artículo que exigiera a los progenitores realizar un plan de responsabilidad parental. Una especie de declaración firme para comprometerse a mantener la educación de los hijos y para garantizar su subsistencia. Además, también habría que incluir la obligación de que los padres no utilizarán malas prácticas como el chantaje con los hijos para presionar a la otra parte del matrimonio.
Sobre 15.000 divorcios
La futura ley de custodia compartida pretende también romper con los regímenes severos de visita, en los que, habitualmente, el padre sólo puede ver a sus hijo un fin de semana alterno y la mitad de las vacaciones escolares. La idea es que los dos progenitores puedan compartir casi a partes iguales el desarrollo y educación de sus vástagos.
La Comunitat Valenciana es una de las autonomías de España en la que más divorcios se producen. De hecho, cada año se separan en territorio valenciano cerca de 15.000 parejas. En los primeros nueve meses de 2008 -los últimos datos estadísticos disponibles- se contabilizaron 11.974 separaciones y divorcios. La Comunitat sólo fue superada por Andalucía, Cataluña y Madrid.
Artículo publicado en nuestra Web originalmente el día 13-04-2009.
En un divorcio, la imagen habitual es ver al padre cogiendo las maletas y yéndose de casa. La legislación actual reparte la patria potestad entre los dos progenitores pero el custodio propio -en el 98% de los casos, la madre- es el que se queda con la casa, el piso, los bienes y, sobre todo, los hijos. El padre que hace las maletas se ve obligado a pagar la hipoteca de su antiguo domicilio sin poder disfrutarlo, comprarse un coche, pagar la pensión alimenticia a sus hijos, buscarse un piso para vivir, amueblarlo si puede y con lo que le sobra, si es que es así, comer él.
La futura ley de custodia compartida que ya prepara el Consell pretende acabar con esta discriminación de sexos. El varón, en este caso, suele ser el perjudicado. Por eso uno de los pilares fundamentales de la futura norma es que las dos partes del matrimonio parta en igualdad de condiciones a la hora de iniciar el proceso de divorcio. La Comunitat Valenciana, junto con Cataluña, es la autonomía pionera en poner en marcha una ley de este tipo para corregir, en parte, la excesiva rigidez del Código Civil.
Plataformas como Custodia Compartida Ya o la Asociación de Mujeres por la Igualdad y la Custodia Compartida creen vital que las cuestiones económica se separen claramente de los hijos en los procesos de divorcio. Una forma de acabar con los lamentables chantajes, que son muy habituales en las separaciones matrimoniales.
Una de las propuestas de la ley en la que se está trabajando es que el mediador que se establezca para el matrimonio negocie el mejore futuro para los dos progenitores. La idea es que por ley se pueda llegar a un acuerdo sobre el reparto de la casa -si se vende o se la queda una de las partes del matrimonio-, sobre el coche y los bienes. De esta manera, si la mujer decide quedarse con el hogar familiar, podría compensar económicamente a su marido para que este pudiera adquirir otra vivienda.
En la actualidad, el panorama es totalmente distinto. "Se están viviendo situaciones tremendas en la que los padres no pueden comprar ni una casa. Muchos duermen en el coche o comparten pisos 'patera' para poder tener un nuevo hogar. Por eso creemos que la inclusión en la ley de un mediador es básico para evitar este tipo de situaciones", señalaron ayer desde Mujeres por la Igualdad y Custodia Compartida.
De la misma opinión es David Ferrer, presidente de Custodia Compartida Ya, que apuesta por la liquidación judicial de gananciales. "Es algo que debe estar al margen del régimen de visitas pero que garantizaría que muchos padres no se tuvieran que ir a vivir a un camping". Además, Ferrer pide, como pasa en Euskadi, ayudas del Consell para que los padres separados con escasos recursos puedan acceder con mayor facilidad a viviendas de protección oficial.
Los expertos consideran que la ley debería incluir también una artículo que exigiera a los progenitores realizar un plan de responsabilidad parental. Una especie de declaración firme para comprometerse a mantener la educación de los hijos y para garantizar su subsistencia. Además, también habría que incluir la obligación de que los padres no utilizarán malas prácticas como el chantaje con los hijos para presionar a la otra parte del matrimonio.
Sobre 15.000 divorcios
La futura ley de custodia compartida pretende también romper con los regímenes severos de visita, en los que, habitualmente, el padre sólo puede ver a sus hijo un fin de semana alterno y la mitad de las vacaciones escolares. La idea es que los dos progenitores puedan compartir casi a partes iguales el desarrollo y educación de sus vástagos.
La Comunitat Valenciana es una de las autonomías de España en la que más divorcios se producen. De hecho, cada año se separan en territorio valenciano cerca de 15.000 parejas. En los primeros nueve meses de 2008 -los últimos datos estadísticos disponibles- se contabilizaron 11.974 separaciones y divorcios. La Comunitat sólo fue superada por Andalucía, Cataluña y Madrid.
Artículo publicado en nuestra Web originalmente el día 13-04-2009.
viernes, 25 de septiembre de 2009
Según datos del INE durante el 2008 se produjeron 12 rupturas matrimoniales cada día . Los hijos y el reparto de la vivienda, son los mayores conflictos a la hora de la ruptura
En 2008, según los datos hechos públicos por el Instituto Nacional de Estadística, se produjeron 4.449 rupturas en la provincia -12 al día- de las cuales la mayoría fueron directamente divorcios (4.180), gracias a la nueva Ley, 266 fueron separaciones y sólo tres nulidades (aquí no se incluyen las eclesiásticas). Un número muy elevado si se tiene en cuenta que en 2008 se produjeron 7.200 matrimonios, pero que supone un 10,6% menos que en el año anterior.
Gabriela Domingo, delegada en Málaga de la Asociación Española de Abogados de Familia, explica que en los años anteriores, con la aparición de la nueva Ley del Divorcio que acorta los trámites a unos pocos meses si hay acuerdo, se produjo un auténtico boom pero, en estos momentos, "aunque desgraciadamente sigue habiendo muchos divorcios la crisis está retrayendo a muchas personas a separarse". Domingo señala que "si la situación es insostenible se tira para delante, pero si no es así tanto el hombre como la mujer están aguantando más" porque no pueden hacer frente al pago de pensiones o hipotecas si están en el paro.
En este sentido, la abogada asegura que cada vez se presentan en el Juzgado un mayor número de peticiones de modificaciones de medida, es decir, uno de los cónyuges divorciados -normalmente el padre- reclama al juez que se le rebaje el pago de la pensión porque no tenga trabajo o porque tenga hijos de nuevas parejas y no le alcance el dinero para todos. Domingo asegura que los jueces no suelen atender estas peticiones. "Hay que demostrar que se está en una ruina muy grande y que el que ha caído en ella no ha tenido la culpa para que te aprueben esa modificación", añade.
Esta abogada está especializada en estos asuntos y, como ella misma dice, "he visto de todo". Lo peor, en su opinión, es cuando aparece en escena la violencia doméstica. "Se ve mucho sufrimiento tanto en mujeres, que no saben qué hacer o cómo actuar, como en hombres porque muchos están siendo víctimas de denuncias falsas por parte de sus mujeres para obtener beneficios en el divorcio".
Domingo subraya que la custodia de los hijos y quién se queda con la vivienda suelen ser los mayores problemas, aunque rompe el mito de que haya parejas que se peleen hasta por los tenedores y los cuchillos. "Hay gente que no ha firmado un convenio de acuerdo simplemente por unas cortinas, pero no es lo normal. Las parejas no suelen ser tan minuciosas sino que se hace un reparto general", afirma la abogada quien, no obstante, apunta que "cuanto más influya la familia, más se suele perjudicar el proceso".
No es fácil para un abogado atender este tipo de situaciones. A los despachos suelen llegar personas, en muchos casos, destrozadas por el dolor. Y ellos tienen que intentar ser profesionales y ecuánimes. Sin embargo también ven de vez en cuando situaciones, cuanto menos, curiosas. Domingo recuerda que en una ocasión fue a verlos una mujer para hacerles una consulta. Todo bien hasta que les dijo que había dejado encerrado al marido en su casa, a cosa hecha, y pidió a los abogados que la acompañaran porque le daba miedo entrar sola en la vivienda ante la posible reacción del marido quien, dicho sea de paso, no era violento.
La abogada también recuerda a un matrimonio octogenario que, tras tres décadas de unión, decidió divorciarse por diferencias económicas, o el caso rocambolesco de una pareja homosexual que tenían tan buena relación que uno de ellos se casó con la hermana del otro cuando ésta se quedó embarazada y, al no contar con pareja, su hijo se iba a quedar sin el apellido paterno. Cuando se aprobó el matrimonio homosexual, la pareja decidió casarse por lo que el marido-novio tuvo que divorciarse de su cuñada para poder casarse con su hermano.
Historias, tristes y otras más simpáticas, para no dormir pero que cada vez se ven con más frecuencia en Málaga. Para los románticos, sigue habiendo más matrimonios que divorcios al año.
Artículo publicado en nuestra Web originalmente el día 25-09-2009.
Gabriela Domingo, delegada en Málaga de la Asociación Española de Abogados de Familia, explica que en los años anteriores, con la aparición de la nueva Ley del Divorcio que acorta los trámites a unos pocos meses si hay acuerdo, se produjo un auténtico boom pero, en estos momentos, "aunque desgraciadamente sigue habiendo muchos divorcios la crisis está retrayendo a muchas personas a separarse". Domingo señala que "si la situación es insostenible se tira para delante, pero si no es así tanto el hombre como la mujer están aguantando más" porque no pueden hacer frente al pago de pensiones o hipotecas si están en el paro.
En este sentido, la abogada asegura que cada vez se presentan en el Juzgado un mayor número de peticiones de modificaciones de medida, es decir, uno de los cónyuges divorciados -normalmente el padre- reclama al juez que se le rebaje el pago de la pensión porque no tenga trabajo o porque tenga hijos de nuevas parejas y no le alcance el dinero para todos. Domingo asegura que los jueces no suelen atender estas peticiones. "Hay que demostrar que se está en una ruina muy grande y que el que ha caído en ella no ha tenido la culpa para que te aprueben esa modificación", añade.
Esta abogada está especializada en estos asuntos y, como ella misma dice, "he visto de todo". Lo peor, en su opinión, es cuando aparece en escena la violencia doméstica. "Se ve mucho sufrimiento tanto en mujeres, que no saben qué hacer o cómo actuar, como en hombres porque muchos están siendo víctimas de denuncias falsas por parte de sus mujeres para obtener beneficios en el divorcio".
Domingo subraya que la custodia de los hijos y quién se queda con la vivienda suelen ser los mayores problemas, aunque rompe el mito de que haya parejas que se peleen hasta por los tenedores y los cuchillos. "Hay gente que no ha firmado un convenio de acuerdo simplemente por unas cortinas, pero no es lo normal. Las parejas no suelen ser tan minuciosas sino que se hace un reparto general", afirma la abogada quien, no obstante, apunta que "cuanto más influya la familia, más se suele perjudicar el proceso".
No es fácil para un abogado atender este tipo de situaciones. A los despachos suelen llegar personas, en muchos casos, destrozadas por el dolor. Y ellos tienen que intentar ser profesionales y ecuánimes. Sin embargo también ven de vez en cuando situaciones, cuanto menos, curiosas. Domingo recuerda que en una ocasión fue a verlos una mujer para hacerles una consulta. Todo bien hasta que les dijo que había dejado encerrado al marido en su casa, a cosa hecha, y pidió a los abogados que la acompañaran porque le daba miedo entrar sola en la vivienda ante la posible reacción del marido quien, dicho sea de paso, no era violento.
La abogada también recuerda a un matrimonio octogenario que, tras tres décadas de unión, decidió divorciarse por diferencias económicas, o el caso rocambolesco de una pareja homosexual que tenían tan buena relación que uno de ellos se casó con la hermana del otro cuando ésta se quedó embarazada y, al no contar con pareja, su hijo se iba a quedar sin el apellido paterno. Cuando se aprobó el matrimonio homosexual, la pareja decidió casarse por lo que el marido-novio tuvo que divorciarse de su cuñada para poder casarse con su hermano.
Historias, tristes y otras más simpáticas, para no dormir pero que cada vez se ven con más frecuencia en Málaga. Para los románticos, sigue habiendo más matrimonios que divorcios al año.
Artículo publicado en nuestra Web originalmente el día 25-09-2009.
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jueves, 24 de septiembre de 2009
En Argentina proponen que el divorcio sea un simple trámite ante el Registro Civil
La iniciativa de ley prevé que los cónyuges, que por mutuo acuerdo quisieran divorciase, lo podrán hacer realizando una presentación ante el Registro Civil en cual se celebro el matrimonio en el caso que no existan hijos menores, personas a cargo, o se encuentren a la espera de un hijo, y no posean bienes de la sociedad conyugal.
La diputada oficialista Adela Segarra presentó un proyecto de ley el cual propone la adaptación integral de la regulación del matrimonio a las formas en que en la actualidad se concibe las relaciones de pareja, a la vez que se incorporan los avances en materia de derechos sociales de las últimas décadas.
A las claras de los cambios en las prácticas culturales que se han desarrollado en Argentina, este proyecto de ley propone cambios fundamentales en el Código Civil, más precisamente en el Régimen de Matrimonio.
Escencialmente apunta a aggiornar esta jurisprudencia en cuanto a los plazos y condicionantes de divorcio y tiene en cuenta postulados en la defensa de los derechos del niño, el género y la integridad de las personas.
En primer término se tiene en cuenta que las responsabilidades de las tareas domésticas y cuidado y atención de ascendientes y descendientes serán compartidas. Texto que se incorpora al artículo 199 del código, que expresa que los esposos se deben fidelidad, asistencia y alimentos.
Consecuentemente en el mismo se añade como causal de divorcio, además de la tentativa contra la vida del otro o de los hijos, "el riesgo para la vida, la integridad física, la libertad, la integridad moral, o la indemnidad sexual de los mismos".
Por otra parte, el proyecto incorpora la necesidad de salvaguardar los derechos de los niños, y vela por el cumplimiento de su derecho a ser oídos. En el mismo artículo se reglamenta la guarda compartida por ambos progenitores procurando no separar a los hermanos.
La iniciativa de la diputada bonaerense propone que "los cónyuges, que por mutuo acuerdo quisieran divorciase, lo podrán hacer realizando una presentación ante el Registro Civil en cual se celebro el matrimonio en el caso que no existan hijos menores, personas a cargo, o se encuentren a la espera de un hijo, y no posean bienes de la sociedad conyugal. En el registro civil se elaborará un acta luego de ratificar la disolución del matrimonio". Por lo que, según los fundamentos del proyecto, "éste trámite propende la simplificación del trámite y evita la sobrecarga al sistema judicial".
En este mismo sentido, y valorando la libertad de las personas que integran un matrimonio, se reconoce el derecho de los cónyuges de pedir en forma conjunta la separación o divorcio sin sujeción de innecesarios plazos temporales, considerando que la sola voluntad de ellos es la que le da vida a una relación sana y que tanto la continuación de la convivencia como su vigencia depende de la voluntad constante de ambos.
Asimismo se incluye la posibilidad de que transcurrido un año del matrimonio, uno de los cónyuges, en forma unilateral solicite la separación o divorcio.
Artículo publicado en nuestra Web originalmente el día 15-06-2007.
La diputada oficialista Adela Segarra presentó un proyecto de ley el cual propone la adaptación integral de la regulación del matrimonio a las formas en que en la actualidad se concibe las relaciones de pareja, a la vez que se incorporan los avances en materia de derechos sociales de las últimas décadas.
A las claras de los cambios en las prácticas culturales que se han desarrollado en Argentina, este proyecto de ley propone cambios fundamentales en el Código Civil, más precisamente en el Régimen de Matrimonio.
Escencialmente apunta a aggiornar esta jurisprudencia en cuanto a los plazos y condicionantes de divorcio y tiene en cuenta postulados en la defensa de los derechos del niño, el género y la integridad de las personas.
En primer término se tiene en cuenta que las responsabilidades de las tareas domésticas y cuidado y atención de ascendientes y descendientes serán compartidas. Texto que se incorpora al artículo 199 del código, que expresa que los esposos se deben fidelidad, asistencia y alimentos.
Consecuentemente en el mismo se añade como causal de divorcio, además de la tentativa contra la vida del otro o de los hijos, "el riesgo para la vida, la integridad física, la libertad, la integridad moral, o la indemnidad sexual de los mismos".
Por otra parte, el proyecto incorpora la necesidad de salvaguardar los derechos de los niños, y vela por el cumplimiento de su derecho a ser oídos. En el mismo artículo se reglamenta la guarda compartida por ambos progenitores procurando no separar a los hermanos.
La iniciativa de la diputada bonaerense propone que "los cónyuges, que por mutuo acuerdo quisieran divorciase, lo podrán hacer realizando una presentación ante el Registro Civil en cual se celebro el matrimonio en el caso que no existan hijos menores, personas a cargo, o se encuentren a la espera de un hijo, y no posean bienes de la sociedad conyugal. En el registro civil se elaborará un acta luego de ratificar la disolución del matrimonio". Por lo que, según los fundamentos del proyecto, "éste trámite propende la simplificación del trámite y evita la sobrecarga al sistema judicial".
En este mismo sentido, y valorando la libertad de las personas que integran un matrimonio, se reconoce el derecho de los cónyuges de pedir en forma conjunta la separación o divorcio sin sujeción de innecesarios plazos temporales, considerando que la sola voluntad de ellos es la que le da vida a una relación sana y que tanto la continuación de la convivencia como su vigencia depende de la voluntad constante de ambos.
Asimismo se incluye la posibilidad de que transcurrido un año del matrimonio, uno de los cónyuges, en forma unilateral solicite la separación o divorcio.
Artículo publicado en nuestra Web originalmente el día 15-06-2007.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Según un estudio, el divorcio y viudez perjudican de forma crónica la salud
El divorcio y la viudez tienen un impacto perjudicial y crónico sobre la salud, incluso después de que la persona vuelva a casarse.
Asi lo refleja un estudio de las universidades de Chicago y Johns Hopkins en Estados Unidos que se publica en la revista 'Journal of Health and Social Behaviour'.
Según explica Linda Waite, de la Universidad de Chicago y coautora del estudio, "entre los casados, aquellos que se han divorciado alguna vez muestran una peor salud en todos los sentidos. Tanto los divorciados como los viudos que no se han vuelto a casar muestran peor salud".
La investigadora explica que la experiencia de cada persona de ganancia y pérdida en el matrimonio afecta al nivel de salud con el que comienza la vida adulta. "Por ejemplo, la transición al matrimonio tiende a suponer un beneficio inmediato para la salud, en este sentido mejora las conductas saludables en hombres y bienestar económico para las mujeres".
Estas ventajas aumentan durante el matrimonio. El divorcio o la viudez socavan la salud porque disminuyen los ingresos y aumenta el estrés sobre aspectos como el cuidado de los hijos.
Los resultados del estudio mostraron que los divorciados o viudos tienen un 20 por ciento más de enfermedades crónicas como enfermedad cardiaca, diabetes o cáncer en comparación con las personas casadas. También tienen un 23 por ciento más de limitaciones de movilidad como problemas para subir escaleras o caminar una manzana.
Además, aquellas personas que nunca se han casado tienen un 12 por ciento más de limitaciones de movilidad y un 13 por ciento más de síntomas depresivos aunque no muestran diferencias en el número de enfermedades crónicas que padecen.
Por otro lado, las personas que se vuelven a casar tienen un 12 por ciento más de trastornos crónicos y un 19 por ciento más de limitaciones de movilidad pero no más síntomas depresivos que los que están casados.
Según señala Waite, los impactos del matrimonio, divorcio y nuevo matrimonio sobre la salud están basados en la forma en la que se desarrollan y curan las diversas enfermedades.
"Algunas situaciones de la salud, como la depresión, parecen responder tanto rápida como de manera contundente a las situaciones presentes. En contraste, los trastornos como la diabetes y la enfermedad cardiaca se desarrollan de forma lenta durante un periodo de tiempo amplio y muestran el impacto de las experiencias pasadas, lo que explica por qué la salud se ve socavada por el divorcio o la viudez incluso después de que la persona vuelva a casarse", concluye Wait.
Artículo publicado en nuestra Web originalmente el día 30-07-2009.
Asi lo refleja un estudio de las universidades de Chicago y Johns Hopkins en Estados Unidos que se publica en la revista 'Journal of Health and Social Behaviour'.
Según explica Linda Waite, de la Universidad de Chicago y coautora del estudio, "entre los casados, aquellos que se han divorciado alguna vez muestran una peor salud en todos los sentidos. Tanto los divorciados como los viudos que no se han vuelto a casar muestran peor salud".
La investigadora explica que la experiencia de cada persona de ganancia y pérdida en el matrimonio afecta al nivel de salud con el que comienza la vida adulta. "Por ejemplo, la transición al matrimonio tiende a suponer un beneficio inmediato para la salud, en este sentido mejora las conductas saludables en hombres y bienestar económico para las mujeres".
Estas ventajas aumentan durante el matrimonio. El divorcio o la viudez socavan la salud porque disminuyen los ingresos y aumenta el estrés sobre aspectos como el cuidado de los hijos.
Los resultados del estudio mostraron que los divorciados o viudos tienen un 20 por ciento más de enfermedades crónicas como enfermedad cardiaca, diabetes o cáncer en comparación con las personas casadas. También tienen un 23 por ciento más de limitaciones de movilidad como problemas para subir escaleras o caminar una manzana.
Además, aquellas personas que nunca se han casado tienen un 12 por ciento más de limitaciones de movilidad y un 13 por ciento más de síntomas depresivos aunque no muestran diferencias en el número de enfermedades crónicas que padecen.
Por otro lado, las personas que se vuelven a casar tienen un 12 por ciento más de trastornos crónicos y un 19 por ciento más de limitaciones de movilidad pero no más síntomas depresivos que los que están casados.
Según señala Waite, los impactos del matrimonio, divorcio y nuevo matrimonio sobre la salud están basados en la forma en la que se desarrollan y curan las diversas enfermedades.
"Algunas situaciones de la salud, como la depresión, parecen responder tanto rápida como de manera contundente a las situaciones presentes. En contraste, los trastornos como la diabetes y la enfermedad cardiaca se desarrollan de forma lenta durante un periodo de tiempo amplio y muestran el impacto de las experiencias pasadas, lo que explica por qué la salud se ve socavada por el divorcio o la viudez incluso después de que la persona vuelva a casarse", concluye Wait.
Artículo publicado en nuestra Web originalmente el día 30-07-2009.
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